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Tuesday, July 9, 2019

La Gran Conversación




Nota de la traductora: 

 “Uddhava Gita” es la conversación entre Śrī Kṛṣṇa y el brāhmaṇa Uddhava del Śrīmad-Bhāgavatam. (11.6.41-11.29.49). Esta Primera Parte de la traducción y las subsiguientes del Uddhava-Gita están basadas en varias fuentes y traducciones de Śrīmad-Bhāgavatam. Principalmente hago referencia a la edición del Bhaktivedānta Book Trust bajo la supervisión de Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedānta Swāmi Prabhupāda (1996) disponible en la versión electrónica “Bhaktivedanta Vedabase.” La traducción siempre es una tarea difícil. La mayoría de versiones en español son traducidas del inglés, que a su vez ha sido traducida del sanscrito. Así contamos con una traducción de una traducción y perdemos una gran parte de sentido del original. La edición arriba mencionada incluye el sanscrito original, con traducción de cada palabra sánscrita y definiciones más amplias de su propio diccionario. 

En vez de traducir la interpretación del inglés, hice mi mejor esfuerzo para extraer el significado profundo de cada verso, basándome en el texto original y su sentido primero, con la ayuda también de diccionarios sánscritos y según el punto de vista e interpretación de Su Divina Gracia Bhakti Sundar Govinda Dev Goswāmī, tal como entiendo su versión y comentarios acerca de la senda de Bhakti y del propio Śrīmad Bhāgavatam. 

 Mientras la traducción ofrecida por otras versiones es adecuada, quise profundizar en el sentido ontológico y universal del original, siguiendo el ejemplo y estilo de traducción del Bhagavad Gīta del fundador Acarya del Śrī Caitanya Saraswat Math, Su Divina Gracia Śrīla Bhakti Raksak Sridhar Dev Goswāmī y apegándome a su visión trascendental, la cual ha llegado hasta mí gracias a sus libros y a la ayuda y profundidad de Bhakti Sudihir Goswami y Bhakti V. Mahayogi. 

Mi fascinación con la materia y las explicaciones de Govinda Maharaja, provocaron en mí la necesidad de una nueva interpretación en mi propio idioma que extraiga las gotas de néctar que Sukadeva Goswami ha vertido en cada uno de los ślokas de este libro sagrado mientras relata la conversación última entre Uddhava, el discípulo amado y Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad Suprema de Dios. 

 Tapananandini dd, discípula de Su Divina Gracia Bhakti Sundar Govinda.

Uddhava Gīta

Primera Parte
traducida por Teresa Loret de Mola, Tapanandini DD
Aquí Śukadeva Gosvāmī, acercándose al final de su relato, el Śrīmad Bhāgavatam, narra la conversación entre Kṛṣṇa y Uddhava, las instrucciones más precisas para alguien que se enfrenta con la muerte. ¿Qué ha de saber? ¿Qué es necesario comprender al fin de nuestros días? Śukadeva habla al Rey Parikṣit, pero sus palabras benefician a la humanidad entera.
Al escuchar a Bhagavān, Śrī Kṛṣṇa, hablar acerca de la dinastía Yadu, y su inminente partida, Uddhava se aproximó a Él y ofreciendo reverencias, expresa su incapacidad de tolerar su partida.
Mi querido Rey, Uddhava el seguidor fiel de Kṛṣṇa. Al ver la inminente partida de los Yadavas, al escuchar de ellos las instrucciones del Supremo y tomar nota de los temibles presagios, se acercó a la Personalidad de Dios en privado. Inclinó la cabeza ante los pies de loto del controlador supremo del universo; y con las manos unidas se dirigió a Él de la siguiente manera:
SB 11.6.40-41
Śrī Uddhava dijo, Oh supremo entre los semidioses, Dios último, la verdadera piedad es invocada sólo con escuchar y cantar Tus glorias trascendentales. Parece que ahora te llevarás contigo a tu dinastía, y concluirás tus pasatiempos en este universo. Eres el controlador supremo y el amo de todo poder místico. Y aunque eres totalmente capaz de neutralizar la maldición de los bāhmaṇas en contra de tu dinastía, no lo haces, así que tu desaparición es inminente.
SB 11.6.42
Oh Supremo Keśava, mi amado maestro, no puedo soportar abandonar Tus pies de loto ni por un instante. Te ruego me lleves contigo a tu morada.
SB 11.6.43
Oh mi amado Kṛṣṇa, tus pasatiempos son sumamente favorables para la humanidad y néctar a los oídos, que luego de saborearlos, hacen olvidar los deseos por alguna otra cosa.
SB 11.6.44
Mi Ser amado, para tus devotos no es posible rechazarte ni un segundo. Estamos constantemente ocupados en ti, cuando nos sentamos, caminamos, nos detenemos, nos bañamos, disfrutamos, o comemos.
 SB 11.6.45
Sólo por adornarnos con la guirnalda, el aceite aromático, las ropas y ornamentos que Tú ya has disfrutado, y por comer tus remanentes, nosotros, Tus sirvientes, sin duda conquistamos a Tu energía ilusoria. 
SB 11.6.46
Los sabios vestidos sólo por el viento, seriamente ocupados en prácticas espirituales, y quienes elevan su semen haca arriba, pacíficos y miembros inmaculados de la orden de renuncia, alcanzan la morada espiritual llamada Brahman.
SB 11.6.47
Nosotros por otra parte, oh yogī supremo, que vagamos en las sendas del trabajo material, ciertamente nos elevaremos por encima de la infranqueable oscuridad de este mundo escuchando acerca de Ti, acompañados de tus devotos, recordando y glorificando tus actividades, palabras, también tus movimientos, tu amplia sonrisa, tus miradas; y tus amorosos pasatiempos, que aparentan ser parte de la sociedad humana.
SB 11.6.48-49
Śukadeva Gosvāmī dijo: Oh Rey, señalado en privado de este modo, Bhāgavān, la Personalidad Suprema, hijo de Devakī, habló como sigue a su querido siervo Uddhava.
SB 11.6.50
El Supremo Bhāgavān dijo: Oh afortunadísimo Uddhava, haz revelado adecuadamente Mi deseo de retirar de este mundo a la dinastía Yadu y regresar a mi morada en Vaikuṇṭha. Pues Brahma, Śiva y todos los regentes de los planetas, oran para que regrese a residir a Vaikuṇṭha.
SB 11.7.1
Encarné en este mundo junto con mi porción plenaria, Baladeva, en respuesta a las oraciones de Brahma y realicé diversas actividades a nombre de los semidioses. Ahora mi misión ha concluido.
SB 11.7.2
Ahora, debido a la maldición de los brāhmaṇas, la dinastía Yadu ciertamente perecerá peleándose entre sí; y al séptimo día, a partir de hoy, el océano se elevará e inundará esta ciudad de Dvārakā.
SB 11.7.3
Cuando abandone este mundo, ciertamente perderá toda ventura, oh santo, y muy pronto será subyugado por Kalī.
SB 11.7.4
No haz de quedarte, inmaculado Uddhava, en este mundo una vez que yo lo haya abandonado. Pues en Kalī-yuga  la gente será adicta a las transgresiones.
SB 11.7.5
Ahora haz de abandonar por completo los apegos hacia tu familia y amigos y fijar tu mente en Mí. Sé siempre consciente de Mí, observa con visión de equidad todas las cosas, y vaga a través de la Tierra.
SB 11.7.6 (*)
El universo material que tú percibes con la mente, la palabra, los ojos y los oídos y todo otro sentido, es una creación ilusoria que uno imagina como real debido a la influencia de māyā. Haz de saber que todos los objetos de los sentidos materiales son temporales.
SB 11.7.7
Aquel cuya conciencia se halla confundida por la ilusión, percibe valores y significados distintos entre los objetos materiales. Por ello se ocupa constantemente en la plataforma material del bien y del mal y queda atado a tales concepciones. Absorto en la dualidad material, tal persona contempla la realización de deberes compulsivos, la no realización de esos deberes y la realización de actividades prohibidas.
SB 11.7.8
Por ello, controla tus sentidos y subyuga a la mente, haz de ver el mundo entero como situado en el interior del ser, que se expande por todas partes, y también haz de ver al ser individual en Mi interior, como controlador Supremo.
SB 11.7.9
Dotado plenamente de conocimiento, y tras haber realizado ese conocimiento a través de la práctica, serás objeto del afecto de todos los seres encarnados y no habrá obstáculo ni perturbación alguna en tu vida.
SB 11.7.10
Quien ha trascendido la concepción del bien y el mal, abandona toda acción indeseable, no porque esté prohibida, sino de manera espontánea, como un niño inocente.
SB 11.7.11
Aquel que generosamente desea el bien a todos los seres vivientes, es pacífico y está firmemente establecido en el conocimiento y la realización. Me ve en el interior de todas las cosas. Alguien así nunca cae de nuevo en el ciclo del nacimiento y la muerte.
SB 11.7.12
Śrī Śukadeva Gosvāmi dijo: Oh Rey, así instruyó la Personalidad Suprema de Dios, Bhagavatā, a su devoto supremo, Uddhava, quien ansiaba recibir conocimiento del Infalible Kṛṣṇa. Y tras ofrecerle reverencias habló como sigue.
SB 11.7.13
Sri Uddhava dijo: Oh compensador de toda práctica de yoga, que con tu propio poder retribuyes incluso a quienes no califican en la práctica. Oh alma del yoga, origen de todo poder místico, con el fin de beneficiarme, has hablado de renunciación, caracterizada por la orden sannyāsa (renuncia a la vida material).
SB 11.7.14
La renuncia es difícil de practicar, Oh disfrutador de la energía material, incluso para aquellos dedicados a Ti, pero es especialmente difícil, oh alma Suprema, para quien no posee devoción, esa es mi opinión.
 SB 11.7.15
Por la manufactura de tu potencia ilusoria ha surgido en mí la más tonta de las conciencias, la del yo y mío. Por ello he creído que soy este cuerpo, y que mis parientes son míos, sin embargo, instruido por ti, fácilmente podré llevar a cabo el proceso, oh Bhāgavān enseña a tu siervo.
SB 11.7.16
Oh Virtuoso, junto a mí, personalmente has revelado tu ser verdadero, oh īśā, algo que no has hecho ni a calificados oradores entre los semidioses. Puedo ver en todos ellos que tu potencia ilusoria los ha confundido, ellos, encabezados por el Señor Brahmā, son almas condicionadas que aceptan sus cuerpos materiales y las expansiones corpóreas como la verdad suprema.
 SB 11.7.17
Por ello, ante ti, el perfecto e ilimitado omnisciente, Personalidad Suprema, a quien no perturba fuerza alguna, cuyo reino espiritual es Vaikuṇṭha, su morada personal, renuncio a mi mente atormentada por la angustia material. A  ti Nārāyaṇa, el amigo de la entidad viviente infinitesimal, me aproximo en busca de refugio.
SB 11.7.18
Śrī Bhagavān contestó, “Por lo general, los seres humanos de este mundo, que son expertos en entender la situación del mundo material, se liberan ellos mismos a través de su inteligencia de todo lo indeseable que deriva de lo deseos de los sentidos.
SB 11.7.19
De sí mismo, o de su guru, por instrucción o por percepción directa y la aplicación de la lógica, grandes beneficios pueden obtenerse.
SB 11.7.20
Aquellas personas que no me envidian, que me conocen y aprecian, y que son expertas, claramente pueden ver la manifestación directa de mi energía, que todo lo permea.
SB 11.7.21
Hay muchas clases de cuerpos, con una, con dos o tres piernas, con muchas piernas también, incluso sin piernas los hay, de todos los cuerpos creados, para mí, la forma humana es la más querida.
SB 11.7.22
Aquí, todos me buscan, en mi posición directa o a través de los síntomas aparentes del Supremo, con la inteligencia perceptiva, la mente y los sentidos y la verificación indirecta, que se halla por encima de la percepción directa, por el proceso de deducción lógica.
SB 11.7.23
Acerca de esto, se cita el ejemplo de una historia antigua, que narra la conversación entre un hombre santo poco común (avadhūta) y el Rey Yadu, cuyo poder era ilimitado.
SB 11.7.24
El avadhūt, un brāhmaṇa vagabundo, que nada temía, visionario erudito, y aparentemente joven, al ser visto en una ocasión por el Rey Yadu, experto en los principios religiosos, fue cuestionado de la siguiente manera.
SB 11.7.25
El Rey Yadu dijo: Oh brāhmaṇa, ¿de dónde ha venido la amplia inteligencia que has adquirido sin ocuparte en algún trabajo, viajando por el mundo como un niño?
SB 11.7.26
Por lo general, los seres humanos, en busca de una larga vida, fama y opulencia material, se ocupan en la religiosidad, el desarrollo económico, la gratificación de los sentidos y persiguen el conocimiento espiritual.
SB 11.7.27
Y sin embargo, tú, a pesar de ser capaz, erudito, experto, atractivo y bellamente elocuente, no realizas nada, no deseas nada, pareces aturdido y enloquecido como un fantasma.
SB 11.7.28
Toda la gente del mundo arde de lujuria, avaricia, en un bosque encendido en el que tú no te quemas, estás liberado del fuego, parado como un elefante en el Ganges.
SB 11.7.29
Oh brāhmaṇa, ciertamente queremos preguntarte la causa del éxtasis en tu interior, tú que careces de todo disfrute y que vives en soledad, por favor dinos.
SB 11.7.30
Śrī Bhagavān dijo, “El Rey Yadu, quien era muy inteligente, afortunado y considerado hacia los brāmaṇas; humilde y respetuosamente preguntó de este modo, agachando la cabeza ante el brāmaṇa”.
SB 11.7.31
El brāmaṇa dijo, “Oh Rey, hay muchos gurus de los que tomé refugio a través de mi inteligencia. Tras obtener liberación vago por el mundo, escucha por favor acerca de ellos.
SB 11.7.32
La tierra, el aire, el cielo, el agua, el fuego, la luna, el sol, la paloma, el pitón, el mar, la polilla, la abeja, el elefante, el ladrón de miel, el venado, el pez, la prostituta Piṅgalā, el águila pescadora, el niño, la joven, el artesano que hace flechas, la serpiente, la araña, la avispa, todos ellos han sido mis maestros espirituales.  He tomado refugio en las instrucciones que todos ellos me han dado a través de sus actividades y he aprendido adecuadamente en esta vida acerca del ser.
SB 11.7.33-35
Oh hijo del Rey Nāhuṣa (Yayāti), tigre entre los hombres, escucha qué y cómo he aprendido de cada uno, pues te lo contaré.
SB 11.7.36
Aunque atacado por varias creaturas, quien es sobrio, sabe que sólo siguen éstas a un control supremo. Quien ha comprendido esto, no ha de desviarse de su senda, esta práctica de estabilidad, la he aprendido de la tierra.
SB 11.7.37
Para velar siempre por el bien de otros con el propio esfuerzo, como la única razón de su existencia, ha de aprender el hombre santo de la montaña. Como discípulo del árbol, ha de dedicarse a los demás.
SB 11.7.38
Con apenas lo suficiente para mantener su vida ha de satisfacerse el sabio, ciertamente no ha de buscar la gratificación de los sentidos, para que su conciencia no se destruya, ni su habla y mente se perturben.
SB 11.7.39
El yogī auto-controlado, al entrar en contacto con las cosas materiales, que poseen diversas cualidades, que pueden ser buenas o defectuosas, esa alma trascendental ha de ser como el viento que fluye sin apegarse a nada.
SB 11.7.40
Aunque compuesto de tierra sea, o aunque tenga un cuerpo de múltiples cualidades, el yogī, tal como el viento, que no se mezcla con los aromas que conduce, no ha de apegarse.
SB 11.7.41
Tras entrar en contacto con las formas diversas de los cuerpos inmóviles y móviles y al ver la presencia dentro de sí, y entender que es espíritu puro, entiende que el ser todo lo penetra. Meditará entonces en la Súper-alma irreductible y desapegada que se expande, tal como lo hace el cielo. 
SB 11.7.42
El fuego, el agua, y la tierra, la carga de las nubes, el viento que ruge, no pueden tocar el cielo etéreo. Así mismo no ha de tocar a la persona aquello que surge con el tiempo debido a las modalidades de la naturaleza material.
SB 11.7.43
De naturaleza pura y suave, de sonido melodioso, un lugar de peregrinación, así es un santo, quien al igual que el agua santifica a los hombres, cuando es visto o tocado con respeto, y al ser glorificado.
SB 11.7.44
Brillante y resplandeciente, inamovible por las austeridades cuando come sólo lo necesario, o incluso cuando come cualquier cosa, aquel que es estable en la vida espiritual, no es tocado por la contaminación, igual que el fuego.
SB 11.7.45
A veces oculto, otras veces manifiesto, devora como el fuego toda aquella adoración y ofrenda que le es ofrecida por aquellos que buscan el bien supremo, quemando así sus reacciones pecaminosas pasadas y futuras.
SB 11.7.46
Tal como el fuego se manifiesta en distintos objetos, así el Supremo crea infinidad de cuerpos, a través de su energía ilusoria, todos ellos de distintas cualidades; y toma distintas formas, asumiendo su identidad.
SB 11.7.47
Desde el nacimiento hasta la muerte que consume el cuerpo, los aspectos del cuerpo no afectan al alma, tal como los movimientos de la luna a veces la hacen imperceptible.
SB 11.7.48
Con el tiempo, la corriente crea los cuerpos que constantemente nacen y se descartan, a pesar de ello, su relación con el alma es imperceptible. Tal como no puede verse la causa de que aparezcan y se extingan las flamas de un fuego.
SB 11.7.49
Aunque el alma auto-realizada acepte y abandone los sentidos y los objetos materiales a través del tiempo, no es atrapada por ellos, tal como el sol no es afectado cuando sus rayos tocan la superficie de un lago.
SB 11.7.50
Aunque no sea sino un reflejo en diversos objetos que aparenta estar ahí, aquellos de inteligencia limitada pensarán que es el sol original, del mismo modo está situada el alma (ātmā).
SB 11.7.51
Uno no ha de manifestar exceso de afecto y cercanía con nadie, pues al hacerlo experimentará grandes angustias, tal como el inútil palomo.
SB 11.7.52
Cierto palomo del bosque construyó su nido en un árbol junto con una paloma, su esposa y compañera. Y ahí vivieron algunos años.
SB 11.7.53
Los dos palomos, ataron sus corazones con afecto como si fuera una soga. Se apegaron a la vida hogareña, mirada con mirada, cuerpo con cuerpo, mente con mente, amarrados el uno al otro.
SB 11.7.54
Confiados realizaban sus actividades, descansaban, se sentaban, caminaban, conversaban, jugaban, comían y demás en la arboleda.
SB 11.7.55
Oh Rey, cualquier cosa que deseara la paloma, el palomo complaciente se lo llevaba, por difícil que fuera, sin aprender nunca a controlar sus deseos.
SB 11.7.56
Quedó preñada la paloma por primera vez, y en presencia de su esposo parió los huevos en el nido.
SB 11.7.57
Pasado un tiempo, surgieron los polluelos, a quienes a causa de las potencias del Hari, que son inconcebibles, les crecieron los miembros y las plumas.
SB 11.7.58
La pareja muy contenta nutrió a sus vástagos, escuchaban felices y compasivos sus gorjeos y sonidos extraños.
SB 11.7.59
Acariciaban suavemente sus alas, eran felices con sus trinos encantadores, con sus actividades y sus esfuerzos por empezar a volar. Qué dichosos estaban los padres.
SB 11.7.60
Atados sus corazones mutuamente con afecto, totalmente confundidos por la potencia ilusoria de Viṣṇu, con la mente débil, cuidaban a su progenie.
SB 11.7.61
Para mantener a sus hijos, un día los padres se internaron en el bosque, estaban ansiosos por hallar sustento y se alejaron del nido más y más.
SB 11.7.62
Y sucedió que un cazador que vagaba por el bosque, vio a los polluelos y lanzó su red sobre los pequeños que jugaban cerca del nido.
SB 11.7.63
La pareja de palomas, siempre estaba  ansiosa ocupándose de la manutención de sus polluelos, y tras encontrar alimento en el bosque regresaron a la arboleda donde se hallaba su nido.
SB 11.7.64
Cuando la paloma madre vio a sus crías en la red del cazador, corrió gritando hacia los pequeños que lloraban angustiados.
SB 11.7.65
La paloma, atada por el afecto material y cuya inteligencia estaba nublada por la potencia ilusoria de Dios, fue capturada también junto con sus hijos, pues al verlos, se había olvidado de sí misma.
SB 11.7.66
El palomo, al ver a sus hijos y a su amada esposa,  a quienes estaba más atado que a sí mismo, empezó a lamentarse amargamente.
SB 11.7.67
¡Ay de mí! Estoy devastado, olvidé el propósito de la vida, dedicándome en exclusiva a la vida familiar y a satisfacer las necesidades sociales de mi existencia, abandoné la piedad y ahora estoy arruinado.
SB 11.7.68
Tan adecuados y fieles entre nosotros, mi esposa, mi diosa adorada, como una santa se ha ido junto con sus hijos al cielo, la casa está vacía, me ha dejado atrás.
SB 11.7.69
Ahora soy un miserable en una casa vacía. Mi esposa ha muerto, mis hijos también, ¿para qué querría vivir? Qué vida miserable la mía ahora que los he perdido.
SB 11.7.70
Así se lamentaba el miserable palomo mientras veía a sus hijos moribundos en la red del cazador, y tontamente se lanzó también hacia la red que lo atrapó.
SB 11.7.71
Tras lograr el objetivo de cazar a los polluelos, a la esposa y al palomo, el despiadado  cazador se encaminó de vuelta hacia su hogar.
SB 11.7.72
Así es el destino que ha de sufrir el hombre miserable, igual al de este pájaro, cuando se dedica en exclusiva a buscar placeres y deberes materiales. Que vive con el alma acongojada por mantener contentos a sus parientes.
SB 11.7.73
Al obtener la forma humana de vida, se abren las puertas para la liberación, pero si como el  palomo, se ata uno a los deberes familiares olvidando el propósito de la vida, eso equivaldrá a escalar alto para caer.
SB 11.7.74
Comentario: El objetivo de la vida es atma-nivedana, la rendición, la entrega y el desarrollo del apego espiritual. Este apego, este servicio hacia el Centro, automáticamente satisface todas las necesidades. Pero el ser humano, desconfiando e ignorante, busca satisfacer el cuerpo  y siente miedo y angustia, y como considera que su cuerpo es todo, se centra en exclusiva en las relaciones corporales y sus necesidades inmediatas, olvidándose de que es un alma. Y en este sentido se hace también hincapié en la importancia de que no sólo hay que alimentar a los cuerpos, sino también los aspectos espirituales de aquellos que nos rodean. ¿De qué sirve preocuparse tanto por el bienestar del cuerpo efímero si nuestro avance espiritual está estancado y subyugado por los intereses materiales? El cuerpo tarde o temprano desaparecerá, y habremos hecho un mal negocio. Si no se entiende esto, viviremos como el palomo, seremos esclavos de la energía ilusoria que nos condena al círculo del nacimiento y muertes repetidas. No hay que olvidar tampoco que el Uddhava Gita, es un libro que nos prepara para la muerte. Que nos enseña que como somos almas individuales, el propósito de nuestra vida es abrirnos camino en el plano de la existencia eterna consciente. Aquí el palomo falla estrepitosamente como padre y esposo también, porque no es posible evitar la muerte, esta llegará hasta nosotros en cualquier momento, pero sí es posible hallar la causa y el propósito de la vida; y ayudar a alguien en este sentido, es la mayor de todas las dádivas.
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El santo brāhmaṇa, dijo: Oh Rey, los seres encarnados, experimentan la felicidad que llega de improviso, al igual que la desdicha, lo mismo en el cielo material que en el infierno, por ello, aquél que lo entiende, no hará inútiles esfuerzos en persecución de la dicha.
SB 11.8.1
Quien busca la auto-realización, ha de comer aquello que le llega, delicioso y limpio o insípido, mucho o poco, sin esforzarse demasiado, tal como lo hace la serpiente pitón, que permanece neutral sin hacer grandes esfuerzos para obtener su alimento.
SB 11.8.2
Un santo ha de permanecer pacífico y tranquilo, aunque tenga que ayunar varios días si el alimento no llega, y como la serpiente pitón, ha de esperar lo que provea la providencia.
SB.11.8.3
Aunque el santo posea fuerza sensual, mental o física, ha de permanecer tranquilo sin ir en busca de placeres, liberado de la ignorancia, conservará toda esa fuerza en busca del interés de su ser.
SB 11.8.4
Un sabio santo es complaciente, pero grave, insondable, insuperable, ilimitado, a quien no hay que perturbar, como a las aguas tranquilas del Océano.
SB 11.8.5
Un devoto santo que ha aceptado a Nārāyaṇa, como Supremo, puede tener opulencia material pero ésta no lo hará hincharse, o puede estar desposeído, y eso no lo consumirá, será como el océano que ni se seca ni se desborda como los ríos.  
SB 11.8.6
Quien no tiene la mente controlada, al ver la forma material de una mujer, creada por la energía ilusoria, fácilmente cae seducido por sus movimientos seductores, quedando cegado por la ignorancia, tal como la polilla que se precipita al fuego.
SB 11.8.7
Ansioso por satisfacer su deseo al ver la forma ilusoria de una mujer adornada de oro, bellamente vestida y demás, arruinada su inteligencia, el tonto se destruirá, igual que la polilla.
SB 11.8.8
La persona santa irá de puerta en puerta en busca de algo de comida, tomando sólo lo necesario para conservar la vida, practicará la ocupación de la abeja.
SB 11.8.9
El ser humano inteligente tomará la esencia de las escrituras, sean estas las más grandes o las pequeñas, tal como la abeja toma la esencia de las flores.
SB 11.8.10
El santo no ha de pretender acumular para el futuro aquello que recibe, ni guardar en contenedores la comida que le es dada en caridad, tal como lo hace la abeja acaparadora.
SB 11.8.11
El santo que vive de la caridad, no ha de acumular lo que ha recibido en caridad para más tarde, o para el día siguiente. No ha de ser como la abeja que acumula, pues de hacerlo, hallará su ruina.
SB 11.8.12
Comentario: La acumulación material innecesaria nos atrapa bajo su yugo, el ideal es que a toda recolección siga la distribución.
La posesión genera ansiedad, quien no quiere poseer, quien no busca su dicha en la posesión material, vive tranquilo.
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Un hombre santo, no ha de tocar a una joven ni aún si ella está tallada en madera, pues hasta el elefante es seducido cuando entra en contacto con el cuerpo de una elefanta.
SB 11.8.13
Igual a como es destruido el elefante, cuando corre tras una elefanta que se halla en celo con otros elefantes, así es destruido aquél que corre en busca de satisfacer sus deseos materiales.
SB 11.8.14
La persona avara guarda el dinero que ni disfruta, ni comparte, dinero que obtiene con esfuerzo y dolor. Un hombre así, se parece a la abeja que nunca disfrutará de la miel que acumula, cuando llega el ladrón que la aprecia y se la arrebata.
SB 11.8.15
Con el fin de liberar al avaro, el santo tomará primicias de esa riqueza arduamente obtenida, igual que un cosechador.
SB 11.8.16
La música sensual será para el santo igual que el cuerno que toca el cazador para atrapar al venado.
SB 11.8.17
Así fue atrapado el santo Ṛṣyaśṛṅga, el hijo de un venado, por el canto y la danza de bellas mujeres, cayó bajo su control como una mascota.
SB 11.8.18
La lengua perturba grandemente, incita a ir en busca del placer de los sentidos, como el anzuelo que promete comida deliciosa a un pez, así es atrapado el tonto.
SB 11.8.19
Fácilmente se controlan todos los sentidos cuando se ayuna, excepto el de la lengua, pues por ayunar aumenta la ansiedad de su deseo.
SB 11.8.20
Comentario: Vivimos en la era del ruido, desde que nos levantamos hasta que vamos a dormir, somos bombardeados por toda clase de ruido que distorsiona nuestra capacidad para saborear la espiritualidad y para llegar a conclusiones verdaderas acerca de lo que es la realidad. A alguien tan intoxicado por el ruido de la era moderna puede parecerle exagerado que tenga alguna importancia el control de los sentidos. Cuando todo a nuestro alrededor nos impele a hacer aquellas cosas que son contrarias a nuestro verdadero interés. El ser humano común, para espiritualizar su vida, puede también poner límites a su disfrute, pensando siempre en no dañar nunca a terceros.
La gente es atrapada por la idea de necesidad y disfrute y condenada a la esclavitud del crédito y el esfuerzo. Será necesario que entendamos que nada nos pertenece por entero en este plano material. Por un lado, toda posesión nos puede ser arrebatada como la miel de la colmena y por otro, puede ser destruida por completo, ya sea con el paso del tiempo o debido a alguna fuerza externa. El ser humano que vive para proteger su posesión, o para engrandecerla, pierde el tiempo, pues la vida se diluye y la posibilidad de recuperar el gusto espiritual se pierde. Por otro lado,  alguien puede haber controlado sus sentidos, pero si ha fallado en el control de la lengua, que le impele tanto a la búsqueda de placer, como a pronunciar palabras inútiles, mezquinas y falsas, ha malogrado todos sus esfuerzos. Originalmente, la lengua, el sentido del gusto, tiene la finalidad de conducirnos a través de la Naturaleza, para indicarnos lo que es bueno para nosotros, pero hoy en día escuchamos a muchos decir, “odio la fruta”, “no me gusta tomar agua simple”, y es claro que la capacidad para distinguir lo que es bueno para nosotros se ha disuelto entre numerosos aditivos y sabores artificiales con los que se adicionan comida y bebida. Pero a través de poner nuestra dedicación y esfuerzo en el desarrollo espiritual, es seguro que recuperaremos nuestra capacidad de gusto y aprecio por aquello que es superior.
Ocupar a la lengua, el sentido más resistente en cantar el Mahamantra: Hare Kṛṣṇa Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa Hare Hare, Hare Rama Hare Rama, Rama Rama Hare Hare. Purificará y limpiará nuestra mente y corazón. Y al cocinar, pensando en ofrecer a Kṛṣṇa nuestros alimentos, para su satisfacción, y al ofrecerlos y alimentarnos con esa comida (prasādam) , nuestra lengua se purificará. Pues no será el exceso de ayuno, ni las austeridades excesivas, ni el silencio forzado los que nos liberarán de las urgencias de la lengua, sino la ayuda que el plano superior extiende a la entidad viviente para liberarlo del enredo material, recuperando así la gama de sabores espirituales del alma que se relaciona con Bhāgavān.
Bhaktivinod Ṭhākura escribe:
bhāi-re!
śarīra abidyā-jāl, joḍendriya tāhe kāl,
jīve phele viṣaya-sāgore
tā'ra madhye jihwā ati, lobhamoy sudurmati,
tā'ke jetā kaṭhina saḿsāre

 kṛṣṇa boro doyāmoy, koribāre jihwā jay,
swa-prasād-anna dilo bhāi
sei annāmṛta pāo, rādhā-kṛṣṇa-guṇa gāo,
preme ḍāko caitanya-nitāi
Oh hermanos, este cuerpo material es una red de ignorancia, los sentidos son enemigos mortales, pues lanzan el alma hacia el océano del disfrute sensual. Entre los sentidos, el más voraz y difícil de conquistar en este mundo es el de la lengua.
Oh hermanos, Kṛṣṇa bondadosamente nos ha dado los remanentes de su propio alimento para que seamos capaces de controlar la lengua. Coman ahora estos granos llenos de néctar y canten las glorias de Rādhā y Kṛṣṇa y llamen amorosamente a Caitanya y Nityānanda.
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La historia de Piṅgalā
Hijo de reyes, ahora te contaré lo que aprendí de la prostituta Piṅgalā que habitaba en Videha.
SB 11.8.22
Un día, con la intención de atraer al prostíbulo a algún cliente, ella se paró en la puerta, bellamente vestida y adornada.
SB 11.8.23
Oh mejor entre los hombres, en su deseo por conseguir dinero, miraba a los transeúntes de la calle en busca de algún amante que pudiera pagar el precio.
SB 11.8.24
Ella, que sólo vivía de prostituirse, vio a muchos hombres ir y venir por la calle, pensaba, ahí va uno que tiene dinero, tal vez otro se aproxime buscando amor y me dé mucho dinero, así con vanas esperanzas, se recargaba en la puerta, entraba y salía por la puerta, caminaba un poco, hasta la medianoche, perdiendo el sueño se hallaba Piṅgalā.
SB 11.8.25-26
Al correr de la noche, su deseo de conseguir dinero se secó, su rostro se tornó lúgubre y la ansiedad dio paso al desapego y una dicha la inundó.
SB 11.8.27
Escucha como fue que su mente disgustada cantó para dar paso al desapego de sus esperanzas y deseos; y que fue como una espada, cortando las redes que la ataban.
SB 11.8.28
Oh Rey, quien no ha desarrollado desapego del cuerpo material no quiere renunciar a sus ataduras, es igual a quien no tiene conocimiento espiritual y por lo tanto no renuncia a su sentido de posesión.
SB 11.8.29
Piṅgalā decía, oh, por estar tan ilusionada, he fallado en controlar la mente. Tontamente he deseado placeres lujuriosos de cualquier amante.
SB 11.8.30
Aunque en mi corazón se halla el más amado que puede otorgar la prosperidad de la eternidad y todo el placer, yo he renunciado a él. En mi ignorancia me he dirigido a quien no puede satisfacerme, y me he llenado de miseria, miedo, preocupación y lamento, ilusionada he servido a los más insignificantes.
SB 11.8.31
He sometido a mi alma inútilmente al dolor más grande. Me he dedicado a la degradada ocupación de prostituta, a la caza de hombres por ambición. Vendiendo a cambio de placer mi cuerpo a los despreciables, dignos de lástima, que lo han deseado.
SB 11.8.32
Qué he de esperar de otros, si yo como mujer me he dedicado a este cuerpo construido de huesos, columna y caderas, de huesos en las manos, cubierto de piel, cabello y uñas, que resuma miasma pestilente por sus nueve puertas, casa de excremento y orina.
SB 11.8.33
Sin lugar a dudas que soy la más tonta de todos los habitantes de Videha, que sin castidad he abandonado a Acyuta, la Infalible Personalidad Suprema, quien nos otorga nuestra forma espiritual.
SB 11.8.34
El amigo que nos quiere bien, el Alma Suprema más amada de todos los seres. Pagaré el precio de la rendición completa, y compraré con ello al Señor y gozaré con Él igual que Lakṣmīdevī.
SB 11.8.35
Cuánta felicidad pueden proveer los hombres a través del goce de los sentidos cuando ellos mismos tienen principio y final, si hasta las esposas de los semidioses con el tiempo se separan de ellos.
SB 11.8.36
Algo bueno he de haber hecho para que Bhagavān esté contento, pues aunque he sido obstinada en busca del disfrute, Viṣṇu me ha dado el desapego que ha hecho surgir la dicha.
SB 11.8.37
No podría ser que surgiera el desapego de una mujer tan desafortunada y miserable con el cual ha concluido la esclavitud y la paz se ha obtenido.
 SB 11.8.38
Acepto la gran ayuda que Él me otorga sobre la cabeza y abandono todo lo relacionado al goce de los sentidos y los deseos; y vengo ahora a Él, La Personalidad Suprema, en busca de refugio.
SB 11.8.39
Plenamente satisfecha, llena de fe en la misericordia, viviré con aquello que llegue a mí, disfrutaré mi vida solamente con el Alma Suprema, quien es el origen de todo amor y dicha, de eso no hay duda.
SB 11.8.40
Cae en el pozo de la oscuridad el saṁsāra con la búsqueda del placer, la visión es arrebatada, y la entidad viviente atrapada por la serpiente del tiempo. ¿Quién aparte de la Personalidad Suprema es capaz de liberarla?
SB 11.8.41
Ciertamente sólo el alma se protege de sí misma cuando se desapega de la fiebre por las cosas materiales, y entonces puede ver cómo es que la serpiente del tiempo agarra el Universo.
SB 11.8.42
El avadhūta dijo entonces, “con la mente determinada, y habiendo cortado con todo deseo, causado por amantes y ansiedades, tranquilamente se sentó en su lecho.
SB 11.8.43
“Ciertamente los deseos materiales traen desdicha, y la liberación de esos deseos trae la mayor felicidad. De este modo, tras cortar completamente con el deseo que antes proyectaba hacia sus amantes, se fue a dormir, la que fuera antes la prostituta Piṅgalā.
 SB 11.8.44
Comentario:
Es esta una analogía de la entidad viviente condicionada en el mundo material, la cual, mientras no descubre que todos sus deseos materiales concluyen en una u otra forma de desdicha, pérdida o muerte, causados por la propia naturaleza de la existencia material sujeta al tiempo que todo lo devora, sigue en la persecución del fantasma de la ilusión de una felicidad que es imposible obtener a través del goce de los sentidos. ¿Por qué anhelamos la permanencia? ¿Por qué queremos que las cosas duren para siempre? Dudamos de la existencia eterna, pero en el anhelo por ella se halla la confirmación de que esa realidad existe, pues para todo anhelo y necesidad, existe un satisfactor. Desde el nacimiento, la primera necesidad del bebé está dada en el pecho de su madre que lo alimentará, el infante, sin hacer esfuerzos, ya tiene aquello que le permitirá vivir, igualmente para la necesidad del alma, para el anhelo de dicha permanente, para la urgencia de amor inacabable, existe el satisfactor; y ya nos está dado, está presente, basta desapegar los ojos y los anhelos de lo inmediato, de la búsqueda de los objetos palpables para encontrarlo, es suficiente abandonar el engaño de que en las cosas del mundo podemos hallar la plenitud e ir en busca de aquello que puede satisfacernos plenamente. Y entonces despertaremos, veremos la ola de misericordia y afecto que inunda la totalidad del Absoluto. En Kṛṣṇa hallaremos el espejo amoroso a toda nuestra necesidad, e igual que el infante, beberemos el néctar de la inmortalidad.
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El santo brāhmaṇa dijo, “El apego a las posesiones que nos son muy queridas conduce a la miseria. Pero la felicidad ilimitada se alcanza por aquél que está libre de tal apego.
SB 11.9.1
Un halcón tenía una pieza de carne, fue atacado por otros más fuertes que la deseaban hambrientos. Al renunciar a ésta, el halcón se sintió aliviado.
SB 11.9.2
No existe en mí la honra ni la deshonra, no tengo la ansiedad de quien tiene un hogar e hijos. Me regocijo sólo en la vida del ser, y vago por el mundo igual que un niño.
 SB 11.9.3
Ciertamente dos emergen en el mundo libres de ansiedades, el tonto ingenuo e inútil; y quien ha alcanzado al  Supremo, al superar las guṇas (Ignorancia, pasión y bondad), de la naturaleza material.
SB 11.9.4
Un día, a la casa de una joven muchacha que deseaba ser esposa y cuyos parientes no estaban, llegaron de visita varios jóvenes adecuados para ser desposados; y ella los atendió con gran hospitalidad.
SB 11.9.5
Para que sus huéspedes comieran, fue ella misma a preparar el arroz, oh Rey, pero los brazaletes de concha que adornaban sus brazos, hacían mucho ruido mientras batía el arroz.
SB 11.9.6
Avergonzada del ruido, inteligentemente pensó en romper uno por uno sus brazaletes de concha, conservando únicamente dos en cada muñeca.
SB 11.9.7
Pero el par de brazaletes seguía haciendo gran ruido mientras batía el arroz. Así que se decidió a conservar un solo ornamento de conchas en cada uno de sus brazos.
SB 11.9.8
Oh subyugador del enemigo la lección de esta joven la vi con mis propios ojos mientras vagaba por el mundo con un auténtico deseo de aprender.
SB 11.9.9
En la casa donde habitan muchos, siempre habrán disputas, incluso si sólo son dos, por ello ciertamente, quien busca conocimiento, ha de vivir en soledad, como los brazaletes de la jovenzuela.
SB 11.9.10
Comentario: Aquellos que buscan el conocimiento, siempre discuten acerca de aquello que han aprendido, o deducido con el intelecto, es una senda árida y solitaria la de quien busca a través de la especulación la realización o la verdad. Pero la senda de Bhakti, aguarda y se dedica en espera de que el plano supremo, la verdad suprema, tenga el deseo de darse a conocer y revelarse a sí misma. Por ello, quien busca la senda de la devoción ha de deshacerse en primer lugar de toda envidia, y la asociación con los devotos no ha de parecerse al ruido de conchas que chocan entre sí, sino al de los cascabeles que tintinean en los Pies de Loto de Kṛṣṇa, cuya armonía, hace huir a todos los demonios.
Prema-rasa, el ideal de bhakti, la concepción más elevada del dharma, sólo es accesibe a aquellos que han abandonado la envidia.
Al respecto Bhaktivinod Thakur escribe:
“Todo sufrimiento de la Jīva surge debido a la envidia. La ignorancia, el deseo de cometer pecado, el pecado, el deseo por realizar actividades piadosas y las actividades piadosas- todos estos están incluidos en la envidia. Por un lado está el Vaiṣṇava dharma, el cual se refiere al servicio a los Vaiṣṇavas, misericordia hacia las entidades vivientes y un gusto por el Nombre Sagrado – y en el otro lado está la envidia. Quien siente placer en angustiar a otros nunca puede desplegar misericordia hacia las jīvas. El dulce humor de amor por el Señor no puede surgir en él. Tiene un odio innato y animadversión hacia el Vaiṣṇava. Sólo quien está libre de envidia puede aceptar completamente el propósito del verso trnad api. Mahāprabhu ha dicho (en el tercer verso del Śikṣāṣṭakam):

trnad api sunicena taror api sahisnuna

amanina manadena kirtaniyah sada harih

“Quien es más humilde que una brizna de hierba, más tolerante que un árbol quien honra debidamente a los demás sin desear ser a su vez honrado, está calificado para cantar siempre el nombre sagrado de Kṛṣṇa” (Śikṣāṣṭakam 3)
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Luego de perfeccionar las posturas del yoga y conquistar el proceso de respiración, hay que fijar la mente en un único objetivo, regulando cuidadosamente la mente a través de la práctica regular de yoga.
SB 11.9.11
Cuando la mente alcanza un estado permanente, esa mente estable, paso a paso, abandona su interés por la explotación. La modalidad de la bondad (sattva) se incrementa y abandona por completo las modalidades de la pasión (rajaḥ) e ignorancia (tamas), superándolas a todas ellas, incluyendo a sattva y ahí avanza hacia la plenitud, en contacto con el Sujeto de su adoración, mientras abandona la existencia material.
SB 11.9.13
Un sabio ha de estar solo, en movimiento y sin fijar residencia, ha de estar alerta y mantenerse apartado sin ser reconocido, y ha de hablar muy poco.
SB 11.9.14
Dedicarse a la construcción de la casa, conduce a la desdicha, pues es impermanente y no da fruto, pero la serpiente que entra en el hogar de otros, prospera felizmente.
SB 11.9.15
Nārāyaṇa por sí mismo crea previamente y por su potencia creadora del tiempo retrae luego todo hacia dentro de sí, a la hora de la aniquilación del universo. El Controlador Supremo, īśvaraḥ, por sí mismo, se convierte entonces en el recipiente donde descansan todas las potencias.
SB 11.9.16
A través del tiempo que es la propia potencia de Dios, guía entonces sus potencias materiales, empezando con la modalidad de la bondad. Permaneciendo entonces como el puruṣaḥ original y el controlador supremo, de las entidades vivientes neutrales y del resto de todas las entidades vivientes;
Él es el sujeto último de adoración para los semidioses, y las almas condicionadas ordinarias. Y cuya existencia liberada, inmaculada, totalmente dichosa, manifiesta su forma absoluta no condicionada.
SB 11.9.17-18
Oh subyugador del enemigo, Su ser puro, a la hora de la creación, agita la creación, su propia energía material compuesta de las tres modalidades, manifestando el maha-tattva.*
SB 11.9.19
Se dice que de estas tres modalidades se manifiestan y crean la variedad de categorías del cosmos que entretejen el universo en donde los seres llevan a cabo su existencia material.
SB 11.9.20
Tal como la araña expande su hebra desde la boca, disfrutando luego de su telaraña, para luego tragarla de nuevo, así mismo se manifiesta, permanece y se contrae el Dios Supremo, mahā-īśvaraḥ.
Comentario: Las teorías acerca de la creación universal pueden ser muchas, pero aquí, Kṛṣṇa, la Personalidad Suprema de Dios, explica a Uddhava los aspectos subjetivos que provocan la aparición y aniquilación de la existencia, los poderes e ideas que anteceden a toda creación. Todo lo que existe tiene un origen. No es casual que la semilla de roble haga crecer un roble, o que la simiente del hombre en la mujer, haga crecer seres humanos. No es casualidad. Y si vemos más cercanamente la semilla, veremos que esta está compuestas de distintas y múltiples substancias, que son potencias suyas. Que la convertirán tarde o temprano en una planta o un animal, o un insecto. Una potencia que surgirá en determinadas condiciones.

Sri Caitanya Mahaprabhu habla del origen de todo lo creado, él dice:
icchā-jñāna-kriyā vinā nā haya sṛjana
tinera tina-śakti meli’ prapañca-racana
“Sin pensar, sentir, conocimiento y actividad, no hay una posibilidad de creación. La combinación de la voluntad Suprema, el conocimiento y la acción hacen surgir la manifestación cósmica.”
CC Madhya 20.254
“¡Sin pensamiento!...” Es decir, sin una idea no puede existir NADA. Si no hay una idea atrás de lo creado ¿cómo puede manifestarse? También habla del deseo. Tiene que haber un anhelo, un sentimiento también. Y esto ¿de dónde viene? ¿Puede esto provenir del abstracto?
No se puede producir un fenómeno sin una idea preconcebida. No puedo escribir ni siquiera una letra si no la he tenido que repensar mil veces desde que era una niña pequeña. Este universo no es casual, es pensado, deseado, sentido y basado en un conocimiento superior y puesto en movimiento por una inteligencia consciente y poderosa, absoluta. Que busca satisfacción y fundamenta todas estas posibilidades dentro de sí, las cuales se manifiestan en infinitesimales semillas.
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SB 11.9.21
Dondequiera que fije su inteligencia, la mente del alma condicionada, ya sea a causa del afecto, la envidia, o el miedo, hacia allí se dirige ésta, sea cual sea su forma de existencia
SB 11.9.22
Oh Rey, un insecto obligado a entrar al nido de la avispa, meditó tanto en su captor, que acabó obteniendo su mismo estado de existencia, sin siquiera cambiar de cuerpo.
SB 11.9.23
De estos maestros espirituales he adquirido todo este conocimiento, Oh Rey, ahora te hablaré de lo que he aprendido de mi propio cuerpo.
SB 11.9.24
*Bondad, pasión e ignorancia
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Para dar cobijo a la variedad de almas condicionadas, los cuerpos fueron creados a través de la potencia māyā-śakti, variedad de cuerpos como los árboles, los reptiles, los mamíferos, los pájaros y las serpientes, pero su corazón no quedó satisfecho y fue así que creó al ser humano cuya inteligencia le permitiría percibir a Brahmā, haciendo feliz con ello a la Divinidad.
SB 11.9.28
Al obtener una forma humana, difícil de alcanzar tras muchos nacimientos, que aunque no es eterna, es muy valiosa en este mundo, quien es sobrio, se ocupa de inmediato en la liberación última, antes de caer vencido por la muerte, ya que el disfrute de los sentidos está disponible a cualquier forma de vida. 
SB 11.9.29
Así, con el desapego pleno y auto realizado, con la visión del Alma Suprema, vago por la tierra, libre de apegos y desprovisto de ego.
SB 11.9.30
Cierto que no solo de un guru puede venir el conocimiento estable y completo; Que Brahmān no tiene igual y que es glorificado de muchas formas por los sabios.
SB 11.9.31
Sri Bhāgavān dijo entonces, “Tras hablar de esta manera al Rey Yadu, el brāhmaṇa de profunda inteligencia, recibió reverencias y adoración del Rey, y se despidió y se marchó contento, tal como había llegado.
SB 11.9.32
Comentario:
Aquél que es capaz de contemplar la enseñanza de su maestro espiritual en todo aquello que le rodea, no es igual a aquél que concluye que este campo de acción ha de dedicarse a la explotación mirando las actividades de los animales y buscando la propia satisfacción. Aquí el avadhuta que ha aprendido de todo aquello con lo que ha coincidido en su vida, ha contemplado las enseñanzas del Maestro Espiritual Supremo. No ha sido un testigo poco inteligente que vive en busca del beneficio propio. Cuando se habla de que el Brahman pude verse de formas diversas, se refiere a que la totalidad de la verdad tiene diferentes aspectos, internos, externos y su aspecto personal, Sri Kṛṣṇa, la Personalidad Suprema de Dios. Desde estos diferentes aspectos, los sabios instruyen a sus discípulos en el conocimiento del Absoluto. Pero el maestro espiritual supremo, es aquel que reconoce la totalidad del absoluto y no sólo un aspecto parcial del mismo, es decir, es aquél cuyo conocimiento abarca todos los aspectos de Brāman. Aquí algunos de los comentarios tomados de los significados de la traducción al inglés de este sloka del Bhaktivedanta Data Base.
Śrīla Śrīdhara Swāmī  comenta acerca de este verso. “La declaración de que uno necesita muchos maestros espirituales ciertamente que requiere explicación, puesto que prácticamente todas las grandes personalidades santas del pasado no tomaron refugio en múltiples maestros, sino que aceptar sólo a uno. Las palabras  gīyate bahudharṣibhiḥ, ‘la Verdad Absoluta (El Supremo Brāhman) es glorificado en muchas formas por los sabios,’ indica el entendimiento personal e impersonal de Brāhman. En otras palabras, algunos sabios le describen sólo como el brillo impersonal, carente de variedad espiritual, mientras que otros le describen en su forma manifiesta de Personalidad Suprema, así que por meramente escuchar de diversas autoridades, uno no puede aprender la perfección de la vida. La proliferación de autoridades espirituales diferente sólo es útil para contrarrestar las tendencias extremadamente materialistas de las entidades vivientes. Los distintos filósofos espirituales crean fe en la existencia del alma y desde ese nivel pueden aceptarse. Pero como se aclarará en los versos siguientes, el maestro espiritual que tiene un conocimiento perfecto es sólo uno”.
Śrīla Jīva Gosvāmī comenta acerca de este verso. “Ya que comúnmente se entiende que uno ha de aceptar un solo maestro espiritual ¿por qué se recomienda que uno aprenda de los así llamados maestros espirituales que aparecen en las formas de objetos materiales ordinarios? La explicación es que el propio maestro espiritual adorable le instruye a uno en diferentes departamentos de conocimiento a través de enseñanzas extraídas de objetos ordinarios. Según lo recomendado por el brāhmaṇa avadhūta, uno puede fortalecer las enseñanzas recibidas por su maestro y evitar transgredir sus órdenes al observar las cosas comunes de la naturaleza, Uno no debe recibir las instrucciones del guru mecánicamente. El discípulo debe ser reflexivo y a través de su inteligencia comprender en la práctica lo que ha escuchado de su maestro espiritual mientras contempla el mundo que le rodea. En este sentido, uno puede aceptar muchos gurus, aunque no aquellos que enseñan en contra de las enseñanzas de un maestro fidedigno. En otras palabras, quien busca la auto-realización, no ha de seguir las instrucciones de alguien como el ateo Kapila”.
Śrīla Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura también comentó acerca de este verso, “se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam, tasmād guruṁ prapadyeta jijñāsuḥ śreya uttamam:’uno ha de aproximarse a un maestro espiritual genuino si realmente desea alcanzar la perfección más elevada de la vida.’
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Y Bhāgavān continuó…
Tras escuchar las palabras del brāhmaṇa avadhuta, nuestro ancestro el Rey Yadu, se liberó de todos los apegos, ciertamente se elevó a la plataforma espiritual con una mente ecuánime.
SB 11.9.33
Fin de la Primera Parte del Uddhava Gita, traducido al Español y comentado por Tapananandini dd, discípula de Bhakti Sundar Govinda.
Julio de 2019, Mérida Yucatán, México.