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Monday, September 19, 2016

Ser y Conciencia XV Conversaciones Profundas

Consciencia y Ser XIV: Evidencia, el Bhāgavat
Conversación y el Bhāgavat
Como ya hemos visto, la conversación acerca del alma ha iluminado a la humanidad desde tiempo inmemorial. Y sin embargo la cualidad de una conversación se denomina por el nivel de sus participantes.
La Biblia surgió de las enseñanzas de los profetas que vagaban en el desierto buscando la verdad. La Academia griega de Platón estaba basada en la idea de sostener conversaciones con los jóvenes de la élite de Atenas, mientras que Jesús conversaba con carpinteros y pescadores.
La Enseñanza de Cristo
Mahoma tal vez pudo haber conversado con el ángel Gabriel, pero las enseñanzas del Corán apuntan a las tribus nómadas árabes del siglo IX.
El contraste es sorprendente. Y aunque cada religión aspira a la universalidad, muchas doctrinas se desenvuelven entre las leyes morales y éticas. Estas doctrinas guían a la sociedad secular en establecer los principios en los que la sociedad se gobierna. Pero mientras las leyes religiosas no dan un marco a través del cual juzgar el pecado y la piedad, el bien y el mal, lo bueno y lo malo, estas reglas se quedan cortas para poder contemplar la realidad última.
El dharma social, o “consciencia social” es un componente esencial de una civilización saludable, de acuerdo con Rousseau y otros. El Mahābharata está lleno de reglas y consejos acerca de cómo debemos vivir. Tal como la Biblia tiene el Levítico, el cual está lleno de leyes dietéticas y proscripciones sexuales, el Bhisma Parva del Mahābharata tiene largos pasajes de las reglas para vivir, la etiqueta apropiada, e incluso el comportamiento imperial.
Los sabios de Naimisharanya entendieron esas reglas; conocían su lugar. Conocían el valor de esas leyes como “No matarás; no robarás; honrar a tu padre y a tu madre; no codiciar la mujer del prójimo. No cometer adulterio. No dar falso testimonio”, y demás.
Pero estos hombres no tenían interés en la violencia. No eran ladrones. No necesitaban que les digan que la honestidad era una virtud; eran honestos por naturaleza. Estos grandes yoguis y sabios estaban libres de lujuria: habían pasado muchos años en meditación. No estaban encantados con los objetos de los sentidos: ya estaban auto-satisfechos e iluminados. Estaban interesados en una enseñanza más elevada, algo que trascendía las leyes del gobierno mentiroso, el engaño y el robo.
Interesarse en lo elevado, en la verdad trascendental no significa que esos pensadores estaban en contra de las leyes. Como lo explica Bhaktivinod Ṭhākura. Los grandes reformadores siempre afirman que no han venido a destruir la ley sino a cumplirla. Valmiki, Vyāsa, Platón, Jesús, Mahoma, Confucio y Caitanya Mahāprabhu afirman este hecho ya sea a través de expresarlo o a través de su conducta.
Como lo dice el propio Cristo en Mateo 5.17, “No piensen que he venido a destruir la ley o lo profetas: No he venido a destruirla, sino a cumplirla.” Pero Cristo no procalmó la ley, sino que declaró como lo hizo en Lucas 10.27 “Amar a tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tus fuerzas y con toda tu mente; y ‘ama a tu prójimo como a ti mismo’”.
Pero ¿Qué es “Amar a Dios?” ¿Cómo puede ser alcanzado?  Mientras Cristo proclama el amor por Dios como la verdad más elevada, no elabora su significado; más bien habla en parábolas.
Después de todo está hablando con gente sencilla. Su mensaje sencillo de Amor está mezclado con una amonestación para seguir la ley. Tiene que considerar a su audiencia. Incluso entonces, por la simple proclamación de amor como la nueva ley fue considerado por los romanos que obligaban a la ley como un transgresor. Mientras que el propio Jesús proclamaba no destruir la ley, los Romanos hallaron lo contrario. De hecho, lo trataron y condenaron a muerte por traición a causa de sus enseñanzas y ministerio.
¿Qué hubiera pasado si Cristo hubiera vivido y enseñado hasta su vejez? ¿Qué si se hubiera rodeado de almas dedicadas a los principios que él enseñó?
¿Qué clase de conversación hubiera sostenido?
Así, nos quedamos con el anhelo.
Pero la profunda conversación espiritual depende de la calidad de aquellos que contribuyen al diálogo.
Los “Diálogos” son interesantes, no únicamente porque Sócrates conduce la discusión, sino también porque los participantes en el diálogo: líderes de la antigua Atenas, estudiantes de Sócrates, el propio Platón, Jenofonte y Alcibíades.
¿Qué pasaría si tuviéramos acceso a un diálogo entre santos realizados e iluminados? ¿Qué si seres iluminados, libres de lujuria, ira, codicia, y una tendencia hacia la explotación conversaran acerca de la naturaleza de Dios, el Ser y las almas?
¿Qué pasaría si miles de grandes yoguis y sabios que nunca han pisado la tierra se reunieran? ¿Qué clase de conversación tendrían? ¿Qué si hubiera una reunión de verdaderas almas “parecidos a Cristo”  se reunieran a considerar asuntos como “¿Cuál es el bien absoluto?” y “¿Cual es la esencia del conocimiento de las Escrituras?” Y ¿qué si no tuvieran una agenda sectaria y estuvieran abiertos a escuchar, incluso a un niño de dieciséis años?
Esta conversación está extensamente registrada en el Bhāgavat Purana, el Bhāgavat anuncia en su primer verso que su único propósito es una discusión profunda de la verdad.
El libro descarta el “dharma social” como útil pero limitado y por ello no es digno de discusión. El Bhāgavat no es un libro de reglas lleno de dietas, y los síes y noes, Es un tratado de la mismísima naturaleza de la verdad espiritual.
¿Qué clase de libro es el Bhāgavat?
निगम-कल्प-तरोर् गलितं फलं
शुक-मुखाद् अमृत-द्रव-संयुतम्
पिबत भागवतं रसम् आलयम्
मुहुर् अहो रसिका भुवि भावुकाः

nigama-kalpa-taror galitaṁ phalaṁ
 śuka-mukhād amṛta-drava-saṁyutam
pibata bhāgavataṁ rasam ālayam
 muhur aho rasikā bhuvi bhāvukāḥ..
“Es el fruto del árbol del pensamiento (Vedas= mezclado con el néctar del discurso de Sukadeva. ¡Es el templo del amor espiritual! ¡Oh! ¡Hombres Piadosos! Beban profunda y repetidamente éste néctar del Bhāgavat  hasta que sean tomados de este cuerpo mortal”.
El Garuda-purana, otro antiguo texto dice:
अर्थो ऽयं ब्रह्म-सूत्राणां
भारतार्थ-विनिर्णयः
गायत्री-भाष्य-रूपो ऽसौ
वेदार्थ-परिबृंहितः
पुराणानां साम-रूपः
साक्षाद्-भगवतोदितः
द्वादश-स्कन्ध-युक्तो ऽयं
शत-विच्छेद-संयुतः
ग्रन्थो ऽष्टादश-साहस्रः
श्रीमद्-भागवताभिधः
artho 'yaṁ brahma-sūtrāṇāṁ
bhāratārtha-vinirṇayaḥ
gāyatrī-bhāṣya-rūpo 'sau
vedārtha-paribṛṁhitaḥ
purāṇānāṁ sāma-rūpaḥ
sākṣād-bhagavatoditaḥ
dvādaśa-skandha-yukto 'yaṁ
śata-viccheda-saṁyutaḥ
grantho 'ṣṭādaśa-sāhasraḥ
śrīmad-bhāgavatābhidhaḥ
El significado del Vedānta-sūtra está presente en el Śrīmad-Bhāgavatam. Todo el propósito del Mahābharata también se halla ahí. El comentario del Brahma-gāyatrī está ahí y completamente extendido junto con el conocimiento védico completo. El Śrīmad-Bhāgavatam es el Purana supremo, y fue compilado por la Suprema Personalidad de Dios en Su encarnación de Vyāsadeva. Contiene doce cantos, 335 capítulos y dieciocho mil versos. El Bhāgavat está compuesto de 18 mil ślokas. Contiene las mejores partes de los vedas y el Vedānta. Quienquiera que ha saboreado su dulce néctar, nunca más disfrutará leer ningún otro libro religioso. (Garuda Purana)
Bhaktivinod Ṭhākura dice, “El Bhāgavat es el libro preeminente de India. Una vez que entras en él, y que eres transportado, por así decirlo, hacia el mundo espiritual en donde no existe la materia burda. El verdadero seguidor del Bhāgavat es un hombre espiritual quien ha cortado ya su conexión temporal con la naturaleza fenomenal y quien se ha hecho un habitante de la región en donde Dios existe y ama eternamente. Esta poderosa obra se funda en la inspiración y su superestructura es la reflexión.
Para el lector ordinario no tiene ningún encanto y está lleno de dificultades. Nosotros, por ello, estamos obligados a estudiar su profundidad a través de la ayuda de esos grandes comentadores como Śrīdhara Swāmi y el divino Caitanya y Sus seguidores contemporáneos.”
Nadie puede decir hace cuántos siglos fue escrito el Bhāgavat. A través de los siglos, esos registros históricos se han perdido. Pero mientras nadie sepa la fecha exacta en que se compuso el Bhāgavat, el conocimiento y la sabiduría registrados ahí son eternos.
De acuerdo a la evidencia del Bhāgavat estas grandes series de conversaciones y diálogos entre los yoguis y los sabios se realizaron en un sitio antiguo de peregrinación llamado Naimisharanya.
Por ello en el sagrado bosque estos visionarios avanzados de la verdad se reunieron con el propósito del sacrificio. Como orador, escogieron a Śaunaka, quien era el más anciano y sabio, para que les representase.
Al escuchar la narración completa del Mahābharata, tenían algunas preguntas específicas para Suta.
Mientras que el Mahābharata se ocupa de las reglas y regulaciones de una sociedad humana apropiada, no penetra en lo profundo de la naturaleza de la realidad trascendental.
Estos santos estaban ansiosos de escuchar los verdaderos secretos del alma, especialmente con relación al amor divino, la etapa más elevada de consciencia. Ellos deseaban conocer acerca del Dios Supremo, la Persona conocida como Kṛṣṇa.
¿Cuál era la razón de los avatares? ¿Por qué Dios aparece y cuál es la enseñanza más elevada?





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