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Wednesday, September 9, 2015

Bhagavad-Gita 12, La Senda de Devocion



नारायणं नमस्कृत्य नरं चैव नरोत्तमम्

 देवीं सरस्वतीं चैव ततो जयम् उदीरयेत्



महाभारत
Mahābhārata
Una versión de
Michael Dolan, B.V. Mahāyogi


La Esencia del Bhagavad-Gita







Capítulo 12
La Senda de la Devoción

La naturaleza de la fe es flexible: firme en un momento, puede debilitarse en el siguiente. Arjuna está ahora firmemente convencido acerca de la posición de Kṛṣṇa. Y sin embargo continúa con algo de duda. Hemos escuchado tanto acerca de la liberación del mundo material; cuál es mejor, ¿la liberación o la dedicación?
Arjuna no es por debilidad que pregunta al Señor, sino a partir de su fuerza. En este punto Arjuna es un alma rendida, pero aun así quiere consejos prácticos acerca de la naturaleza de bhakti. ¿Cómo puede ocuparse con toda su energía en el servicio hacia el Señor? En este capítulo de nuevo exploramos los distintos procesos de la auto-realización. Aquí vemos el valor de la eficacia veloz de bhakti para alcanzar la liberación del nacimiento y la muerte e incluso ir más allá, hacia los niveles más elevados de amor divino en el mundo espiritual. Hemos aprendido más acerca de la práctica de bhakti.
De acuerdo con la versión y comentario de Ramanuja, aquí Kṛṣṇa dirige a los principiantes de la auto-realización hacia un entendimiento más profundo del ātma-jñāna. Describe a detalle la naturaleza de las “modalidades” de naturaleza material, las gunas o influencias primarias en la consciencia de los seres en el mundo de la percepción. Y finalmente, describe las excelencias de bhakti.
Mirando hacia atrás hacia lo que hasta ahora hemos visto, podemos resumir el primer Capítulo del Bhagavad-Gītā como expositor de la crisis de consciencia de Arjuna. Quien apela al dharma, al deber, y concluye que no es posible que sea para su beneficio el pelear. En el segundo Capítulo Kṛṣṇa le dice a Arjuna que su concepción del dharma es relativa. Cuando se considera a la consciencia de sociedad vs consciencia espiritual, la consideración absoluta toma precedente por encima de lo relativo. El Señor explica que una entidad viviente no es un cuerpo material sino una chispa espiritual, una parte de la Verdad Absoluta. El dharma verdadero se preocupa más por la consciencia de Dios que de los deberes sociales. Pero ¿Cómo darse cuenta de la consciencia de Dios?
Mientras que en el segundo capítulo, Kṛṣṇa explica que se debe de trabajar sin apego a los resultados, el tercer capítulo introduce la idea del “trabajo en sacrificio” o karma-yoga, el cual es defectuoso cuando uno aún se halla apegado a los resultados de la acción. Arjuna ha de sacrificar su propio beneficio a favor de un bien mayor. El sacrificio es mejor que el egoísmo. En la senda de la realización de Dios, karma-yoga, es un peldaño valioso. Pero el karma-yoga por sí mismo es incompleto.
El cuarto capítulo recomienda un entendimiento más profundo de la realidad: jñāna-yoga. El conocimiento trascendental ha de entenderse de un maestro espiritual fidedigno quien represente la línea de la auto-realización. Un acercamiento más completo hacia la iluminación ha de involucrar el conocimiento. La acción llevada a cabo con conocimiento nos llevará más alto que el puro sacrificio.
El capítulo 5º desarrolla este tema. Se acopla el karma-yoga o la idea de trabajo en sacrificio” con jñāna-yoga o conocimiento trascendental. Cuando el trabajo se lleva a cabo como sacrificio con conocimiento de lo Supremo, gradualmente se transforma en dedicación. La dedicación completa hacia Dios acoplada con un entendimiento de Su naturaleza gradualmente se transforma en bhakti, la senda de la devoción. Esto es altamente recomendado como la mejor senda de perfección.
El 6º capítulo se detiene en la senda del yoga óctuple, pero mientras que varios tipos de yoga se discuten en él, al final del 6º capítulo el Señor dice que de todos los yoguis, el que piensa en Kṛṣṇa en su interior en meditación divina es considerado el más perfecto. La conclusión de los primeros seis capítulos del Bhagavad-Gītā se halla en el servicio devocional, o bhakti.
El 7º capítulo, discute el conocimiento exacto acercad de Dios, definiéndolo en términos ontológicos y cosmológicos, expande la explicación de la metafísica y da sostén al Gīta. Él describe las divisiones de devotos y la superioridad de los devotos desinteresados. Aquí, Dios habla de las entidades vivientes como partes y parcelas del todo supremo y recomienda que transfiera su atención completa hacia el todo a través de bhakti.
El Octavo Capítulo, el “Libro Hindú de la Muerte,” explica los distintos destinos que esperan al alma al momento de la muerte y sostiene que quien piensa en Kṛṣṇa al momento de la muerte es de inmediato transferido al cielo espiritual, la morada de Kṛṣṇa.
El 9º Capítulo explica que bhakti es la forma suprema del karma-yoga. Cuando los sacrificios están infundidos con conocimiento trascendental, y fe pueden crecer hacia bhakti, devoción. Este es el mejor medio para aproximarse a lo divino.
El 10º Capítulo demuestra las opulencias de Dios y da el argumento central del Gītā, en donde la devoción personal hacia Kṛṣṇa es recomendada como la forma más elevada de realización espiritual.
En el 11º capítulo, cuando Arjuna quiere una visión de la realidad divina, no sólo para su propia edificación personal sino para beneficio de generaciones de lectores fieles del Bhagavad-Gītā, Kṛṣṇa se revela a sí mismo, primero en su Forma Cósmica, luego en su forma de Cuatro Brazos como el propio Dios y finalmente en su forma de Dos Manos como la Suprema Personalidad de Dios.
A lo largo del Bhagavad-Gītā, la devoción personal hacia una divinidad personal monoteísta es recomendada por Kṛṣṇa. De acuerdo con la versión del autor del Mahābharata, Vedavyāsa, el narrador, Kṛṣṇa es el Mismísimo Dios. Esta versión es confirmada también por Vaishampayana Rishi, el orador del Mahābharata, al igual que por Sūta Goswāmī quien repite esta versión ante 10 mil sabios en el sacrificio de Naimisharanya.
Kṛṣṇa describe su personalidad divina. Explica que de vez en cuando el propio Dios toma una forma humana para corregir lo erróneo y establecer el dharma en la senda correcta.
Cuando Arjuna duda de Su Divinidad, Kṛṣṇa le da una demostración personal de sus milagros. De principio a fin el Bhagavad-Gītā reafirma la supremacía de Kṛṣṇa como Dios supremo, y bhakti o amor divino como el medio y el fin de la senda de perfección espiritual.
Y sin embargo hay quienes aun así se sienten atraídos hacia la refulgencia del brahmajyoti impersonal de Kṛṣṇa, el cual es el aspecto que penetra todo de la verdad absoluta y el cual es no manifiesto y por encima del alcance de los sentidos. Muchos consideran que Kṛṣṇa es únicamente otra forma de la divinidad. Al igual que otras muchas formas, también desaparecerá en el momento de la realización divina. Muchos trascendentalistas buscan la senda de disolución en lo Supremo y encuentran justificación en su visión en su propia interpretación del Bhagavad-Gītā. Piensan que cuando Kṛṣṇa dice “Yo” o “Mí,” se está refiriendo a un Mi Universal.
Entonces, aquí en el principio del Capítulo 12º, Arjuna desea saber cuál de los dos tipos de trascendentalistas es más perfecto en conocimiento: los personalistas o los impersonalitas.
Arjuna quiere que Kṛṣṇa aclare este punto para las generaciones futuras, ya que él acepta la adoración personal de la forma de Kṛṣṇa. Arjuna no está interesado en la realización de la espiritualidad cósmica.
Arjuna está incómodo ante una fuerza impersonal como Dios. Aquí pregunta “¿Para qué perder el tiempo en esta forma de meditación? ¿Qué valor podría tener?” Arjuna ya ha tenido una revelación divina en el Onceavo Capítulo, Su epifanía es la de que estar apegado a la forma personal de Kṛṣṇa, es lo mejor. Pero aun así, quiere aclarar la distinción entre la concepción impersonal y personal de la Verdad Absoluta.
Kṛṣṇa responde a Arjuna reiterando la importancia de bhakti. Unas cuantas concesiones hacia otros sistemas de yoga en el 12º capítulo, Kṛṣṇa le recuerda a Arjuna que cuando bhakti-yoga es imposible, entonces uno ha de intentar jñāna-yoga, y si eso es muy difícil uno ha de intentar el karma-yoga, y si eso es inalcanzable, incluso trabajos de caridad ordinaria pueden ayudarle a uno a elevarse en la búsqueda de la liberación del mundo de nacimiento y muerte. Ya que las buenas obras están tras el buen karma. Y sin embargo, la senda de la devoción o amor divino es considerada la mejor.
El Señor bendito dijo:   “A aquel cuya mente está fija en Mi forma personal, que siempre se ocupa en adorarme con fe grande y trascendental, lo considero el más perfecto. Otros que meditan en lo no manifiesto, lo trascendente, el todo penetrante, lo desconocido, la concepción de la Verdad Absoluta impersonal- a través del control de los sentidos y que están igualmente dispuestos hacia todos, esas personas, Me alcanzan en mi aspecto impersonal. Y sin embargo, para aquellos cuyas mentes están apegadas a lo no manifiesto, los aspectos impersonales del Supremo, el avance es muy dificultoso. Hacer progreso en esa disciplina siempre es difícil para aquellos que están encarnados.
Bhaktivedānta Swāmī comenta,
“El grupo de trascendentalistas quienes siguen la senda del inconcebible, no manifiesto, aspecto impersonal del Señor Supremo son llamados jñāna-yoguis, y las personas que están en completa consciencia de Kṛṣṇa, ocupados en el servicio devocional hacia el Señor, son llamados bhakti-yoguis. Ahora, la diferencia entre jñāna-yoga y bhakti-yoga está expresada definitivamente. El proceso de jñāna-yoga, aunque finalmente lo conduce a uno hacia la misma meta, es muy dificultoso, mientras que la senda de bhakti-yoga, el proceso de estar en servicio directo a la Suprema Personalidad de Dios, es más fácil y natural para el alma encarnada. El alma individual es encarnada desde tiempo inmemorial. Por ello, el bhakti-yogui acepta la Deidad de Kṛṣṇa como adorable porque hay algo de concepción corporal fijo en la mente, el cual puede ser aplicado.”
Kṛṣṇa continúa:
“Para aquél que me adora, que me entrega todas sus actividades y que es devoto a Mí sin desviaciones, ocupado en el servicio devocional y que siempre medita en Mí, quien ha fijado su mente en Mí, Oh hijo de Prtha, para él soy la liberación inmediata del océano de nacimiento y muerte.”
“Sólo fija tu mente en Mí, la Personalidad Suprema de Dios, y ocupa toda tu inteligencia en Mí. Así vivirás siempre en Mí, sin duda. Mi querido Arjuna, Oh conquistador de la riqueza, si no puedes fijar tu mente en Mí sin desviarte, entonces sigue los principios regulativos de bhakti-yoga. De este modo desarrollaras el deseo por alcanzarme.
“Aquél que sigue este camino imperecedero de servicio devocional y quien se ocupa completamente con fe, y que hace de Mí su ideal supremo, es muy, muy querido para Mí.”

Bhaktivedānta concluye, “En este capítulo la religión de ocupación eterna, la explicación del proceso del servicio trascendental para aproximarse al Señor Supremo, está dada. Este proceso es muy querido al Señor, y Él acepta a la persona que está ocupada en tal proceso. La pregunta de cuál es el mejor- quien está ocupado en la senda impersonal del Brahmán o el que está ocupado en el servicio personal de la Suprema Personalidad de Dios- surgió de Arjuna, y el Señor le contestó tan explícitamente que no queda duda de que el servicio devocional a la Personalidad de Dios es el mejor de todos los procesos de realización espiritual. En otras palabras, en este capítulo se decide que a través de la buena asociación, uno desarrolla apego por el servicio devocional puro y por ello acepta a un maestro espiritual fidedigno y de él empieza  a escuchar y cantar y a observar los principios regulativos del servicio devocional con fe, apego y devoción y por ello se ocupa en el servicio trascendental hacia el Señor. Esta senda es recomendada en este capítulo; por ello no hay duda de que el servicio devocional es la única senda absoluta para la auto-realización, para alcanzar a la Suprema Personalidad de Dios. La concepción impersonal de la Verdad Suprema Absoluta, tal como se describe en este capítulo, es recomendada únicamente hasta el momento en que uno se rinde a sí mismo para auto realizarse. En otras palabras, mientras uno no tenga la oportunidad de asociarse con un devoto puro, la concepción impersonal puede ser benéfica. En la concepción impersonal de la Verdad Absoluta uno trabaja sin resultados fruitivos, medita y cultiva el conocimiento para comprender el espíritu y la materia, Esto es necesario mientras uno no ha tenido la asociación con un devoto puro. Afortunadamente, si uno desarrolla un deseo directo de participar en la Conciencia de Kṛṣṇa en servicio devocional puro, no necesita ir paso a paso para incrementar la realización espiritual. El servicio devocional, tal cual está descrito en la mitad del sexto capítulo del Bhagavad-Gītā, es más agradable. Uno no necesita hermano en lo material para mantener el alma y el cuerpo unidos porque a través de la gracia del Señor todo es dirigido de forma automática.”

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